El sistema de frenos de un automóvil es como un equipo de trabajo. Si un empleado se enferma, toda la estructura se hace menos efectiva. Estas son las 3 enfermedades más populares del sistema de frenos.
- Desgaste de las pastillas de freno
Síntomas: ruido; el vehículo comienza a virar.
Si cambias las pastillas sin realizar un mantenimiento preventivo, las mismas se volverán cada vez menos móviles. La grasa envejecerá y perderá plasticidad, la suciedad pasará por debajo de los guardapolvos y se producirá corrosión. Esto conduce a un desgaste desigual y la desalineación de las pastillas de freno.
2. Corrosión del pistón y atascamiento del cáliper
Síntomas: mayor distancia de frenado; el vehículo comienza a virar lateralmente al frenar.
Esta enfermedad puede ocurrir cuando el agua ingresa en el cáliper a través de un guardapolvo roto, por ejemplo, si el vehículo ha estado estacionado en un garaje o al aire libre durante mucho tiempo. El atascamiento del cáliper provoca un desgaste acelerado del guardapolvo, el sobrecalentamiento del cubo de la rueda y, como resultado, conduce a la falla del cojinete del cubo de la rueda. Como consecuencia, se reduce la eficiencia del sistema de frenos.
3. Deformación de los discos de freno
Síntomas: vibración de las ruedas, mayor distancia de frenado.
Los discos de freno de hierro fundido son los más susceptibles a la deformación por su intolerancia a los cambios de temperatura. Por lo tanto, es mejor evitar charcos profundos si los discos se encuentran sobrecalentados.
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